Creemos que las artes visuales electronicas necesitan aun mucha mas experimentacion y profundizacion en su busqueda elemental. Flaxus es un trabajo de campo, un postulado. La anteposicion de la performance visual a la musical. El uso de las redes para crear elementos reactivos visuales capaces de reaccionar a distintos entornos en simultaneo. La experiencia de lo colaborativo a distancia. La programacion de codigos y procesos interpretativos en tiempo real.
Buscamos con esta pieza inspeccionar los limites de la experiencia visual en vivo.
Hace un tiempo nos propusimos realizar un camino de investigacion en las artes visuales electronicas explorando la capacidad performante de estas en vivo. Buscabamos encontrar alguna semejanza en el acto de tocar un instrumento musical en vivo, y la generacion de contenidos visuales.
Dimos en un principio con el acto de Visual Jockey o VJ. Un acto performante visual en el que un oparador lanza imagenes que acompañen al estimulo auditivo.
Encontramos en el acto de VJing algo mas similar al del DJ que no compone sino que mezcla. Aunque esta mezcla se realize con material de su autoria no era eso lo que buscabamos.
Existe una diferencia radical en el acto de tocar una guitarra nota a nota en vivo, para componer la melodia, al de determinar en que momento algo se debe oir, aunque en su momento, con anterioridad, uno lo haya grabado nota a nota.
Nos ocupaba el mismo planteo el acto de VJ. La performance no era 100% live como puede serlo tocar el piano.
Determinamos que era importante entonces constituir una unidad minima visual. Asi como la nota en la musica.
El inconveniente es que la musica tiene un solo eje de datos. La nota es una onda que avanza en una unica direccion, con valores distintos en el tiempo. La imagen contiene mucho mas datos en su relacion a lo digital. Por ejemplo tomando la pantalla que es plana como ejemplo, esta tiene 2 ejes cartesianos que crean la grilla de pixeles a diferencia del unico eje del audio.
A eso sumamos la dificultad de la relacion entre ese plano y una fraccion de tiempo visual que en su parametro estetico acorde a una fluides optima podriamos hacer oscilar entre 1/30 partes de segundo a 1/12 partes de un segundo.
Vimos entonces que la composicion tenia que darse por otro lado y no por una metaforica translacion del proceso de creacion de la onda a la imagen que solo daba por construido distintos valores de un unico color que envolvia todo el plano o alguna variante mas compleja que no satisfacia nuestras espectativas.
[Al querer constituir una translacion metaforica, y convertir la imagen en un proceso similar al de la musica, solo podiamos determinar en tiempo real datos minimos en la linea de tiempo, como on/off de ciertos elementos, o graduaciones de color u forma]
Encontramos entonces una relacion indirecta entre el hecho de tocar un instrumento con el de escribir codigo de programacion.
Investigando este punto dimos con el manifiesto
TOPLAP.
Este manifiesto pertenece a una corriente de origen musical que hoy tiene ya un brazo visual.
Dicho manifiesto expone la misma problematica e interes en las espectativas de performance. Y lo resuelve en el mismo punto al que nosotros llegamos.
Plantea una plataforma donde el contenido visual es programado (Definimos como programar la escritura y estructuracion de codigo entendible por la maquina y que esta traduce en imagenes). De esta forma el performante se ve obligado a actuar constantemente para mantener una fluides estetica en la imagen.
Esta formulacion posee mayores semejanzas con el acto de tocar en vivo musica, y es quizas una vuelta atras a las consignas que proponian personas como Varesse en los origenes del acto musical electronico. En dichos origenes uno de los intereses era el de conseguir una performance que sea repetible de forma identica por medios electronicos. Dado que la ejecucion musical en aquellas epocas dependia de muchos factores (musicos, lugar, director de orquesta, publico, etc). Muchos eran los factores que determinaban la representacion de la obra final.
Un poco nuestro interes es retomar ese factor de error puro que es propio de la ejecucion de una pieza en el momento. Lo efimero de la ejecucion artistica en si.
El manifiesto
TOPLAP se suscribe a estos requisitos tambien, donde la pieza es efimera. El codigo producido no queda guardado y se pierde tras su ejecucion.
Otra premisa del manifiesto es que el codigo sea visible para el publico, asi como las manos del guitarrista en su exquisito movimiento hacen parte mismo del acto mas alla de lo incomprensible de estos vaivenes de los dedos.
Nos propusimos entonces crear un soft que corresponda a este manifiesto en todos sus principios. No seria este el primer software, inclusive el nombre seleccionado lo demuestra.
Existe un software previo, de nombre Fluxus haciendo memoria del movimiento artistico homonimo.
Flaxus, el nombre elegido por nosotros, hace uso del mismo estigma, pero reemplazando la silaba inicial por "Fla" reemplazo habitual en el software y en la web cuando el programa tiene algun tipo de relacion con el Flash. Que es el software en el que desarrollamos la aplicacion.
Pero no nos detuvimos ahi, nos propusimos entonces plantear un paso mas con nuestra herramienta.
Incorporar la realidad de las redes de hoy. El concepto y descomposicion atomica que se puede realizar a traves de internet.
Nuestro software esta consituido sobre un replanteo de la ejecucion visual en vivo.
Este planteo es la posibilidad de que una persona este generando esquemas visuales, componiendo en vivo en un rincon del planeta, y que otra persona pueda verlo en vivo en otra parte.
Pero no como transmicion pasiva. Entiendase como transmicion pasiva el paso del dato entero de un punto al otro sin deformaciones mayores que la perdida de calidad consiguiente a la transimicion misma. Por ejemplo la transimicion por television o radio.
El software tiene como "core" o cuerpo forjador una serie de elementos reactivos a estimulos auditivos.
De esta forma la composicion visual se ve alterada y entra en juego con la musica aplicada a el.
Nuestro replanteo es el de imponer como motor conductor del ejercicio audiovisual la imagen. Permitiendo que cada usuario pueda aplicarle la musica que quiera.
De esta forma si un ejecutor esta en un parte del mundo escribiendo codigo en vivo, en cada lugar que este codigo sea reinterpretado, lo hara reaccionando a la musica o sonido particular provistos en el lugar y el momento independientemente de lo que ocurra en cada otro punto donde sea visto.
Entonces la composicion estetica visual deja de ser estricta y se vuelve flexible a la circunstancia.
Pero esta flexibilidad no se limita a la transmicion lineal de la comunicacion en la que hay un emisor y un receptor. Los canales digitales perimiten una performance circular, en sus canales de transmicion.
Lo que contempla el flaxus es la colaboratividad de la experiencia performante.
No existe un performante unico, sino que el espectador puede volverse performante y modificar la pieza hacia afuera, hacia el resto de los receptores, posibles emisores en cualquier momento.
La performance pasa a ser un dialogo en conjunto entre muchas partes, el paradigma de performante publico se disuelve, y puede hasta invertirse por momentos.
Asi logramos ese error estetico posible como base misma del sistema. En cada lugar o momento puede ser completamente distinta la percepcion final de la ejecucion sin alterar en nada la composicion artistica de la pieza.